Vive donde ya miran
Sin descargar nada. La tarjeta se guarda junto a la tarjeta de embarque y las entradas del cine.
El programa de fidelización digital para cafeterías que vive en la Wallet de sus teléfonos. Sin apps pesadas, sin tarjetas de papel.
Inscripción fácil y sin instalar nada. Ver cómo funciona.
Tu cafetería no vive de gente nueva. Vive de los mismos de siempre: el que pasa antes de entrar a la oficina, la que se sienta los sábados con el diario. Si cada uno viniera una vez más al mes, tu mes sería otro — y sin que entre nadie nuevo por la puerta.
El problema es que esa frecuencia no se ve. Sabes cuánto vendiste ayer, pero no cuántos de esos ya habían venido esta semana, ni cuántos dejaron de aparecer hace un mes. La tarjeta de papel tampoco te lo dice: se moja, se dobla, se queda en el bolsillo de otra chaqueta. Y cuando se pierde, se lleva el único registro que tenías.

El cliente escanea una vez y su tarjeta queda guardada en Apple Wallet o Google Wallet. Desde ahí, cada visita se sella en el mismo gesto con que cobras.
Sin descargar nada. La tarjeta se guarda junto a la tarjeta de embarque y las entradas del cine.
Un escaneo y listo. La fila avanza igual de rápido en la hora punta de la mañana.

El cliente apunta la cámara, deja su nombre y su cumpleaños, y agrega la tarjeta a la Wallet. Una sola vez.
Tu equipo confirma la visita desde el mismo teléfono o tablet que ya usa en caja.
Al completar los sellos, la Wallet avisa al cliente y el canje queda registrado.
La diferencia entre un cliente que viene tres veces al mes y uno que viene cuatro suele ser un recordatorio a tiempo. Esto es ese recordatorio: corto, en la pantalla de bloqueo, y solo para quien ya se hizo tu tarjeta.
No compite con cuarenta chats ni depende de a quién decida mostrarle un algoritmo. Aparece en la pantalla de bloqueo, sola.
Le hablas a quien ya se registró en tu sistema de fidelización, no a una audiencia que no te conoce. Y si quieres, puedes hablarle solo a quien está a un sello del premio.
Visitas, frecuencia y clientes recurrentes en un panel simple. Y la lista de tus tarjetas: avance, última visita y cumpleaños.
Nada nuevo que aprender en la barra. Un escaneo se resuelve más rápido que sacar un lápiz.
Tu logo, tus colores y tu nombre en la tarjeta que el cliente guarda en el teléfono.
Cuántos vuelven, cuántos están por completar su tarjeta y cuántos dejaron de aparecer.

Sin costos de instalación escondidos ni comisión por cliente.
$20.000+ IVA / mes
$793 al día: menos de lo que cobras por un cortado.
Para una cafetería con un local.
Precio a medida
Dos o más locales.
No. Apuntan la cámara al código del mostrador y la tarjeta queda guardada en la billetera que su teléfono ya trae de fábrica. No hay nada que instalar, ninguna cuenta que crear y ninguna contraseña que recordar. Por eso se inscriben mientras esperan el pedido.
No. Se usa el mismo teléfono que ya está en la barra: se abre Muyu en el navegador y se escanea. No hay lector que comprar, ni terminal, ni nada que conectar a la caja.
Dos: su nombre y el día y mes de su cumpleaños, para poder regalarle un café ese día. No se pide el año, ni correo, ni teléfono, ni RUT, y no hay cuenta que crear. En tu panel ves esos dos datos junto a la tarjeta de cada cliente, además de las cifras: cuántos vuelven y cada cuánto.
Un día. Nos das el nombre, tu logo y qué quieres regalar, y te entregamos el panel andando y las cuentas de tu equipo. El acrílico con tu código va aparte, por despacho. La puesta en marcha va incluida: ningún costo extra ni nada que tengas que configurar tú.